Mi trabajo no está casado con un estilo, prefiero darme la libertad de moverme entre diversas disciplinas de acuerdo a mi intención y a veces la intención requiere el uso de elementos figurativos y simbólicos o de trabajar directamente con objetos.

La mayor parte de mi trabajo pictórico es abstracto porque busco que el discurso venga de su contemplación, y que los elementos que conforman la obra -el color, las formas, texturas, el uso de la composición e incluso el proceso físico de su realización – sean los que hablen por sí mismos. Me gusta que las piezas conserven algo de misterio y que tengan una atmósfera y una presencia propias, No pienso en obras con discursos narrativos, ni representativos literal o visualmente.   Mis influencias vienen de las artes plásticas pero también de la música, de la literatura y de casi cualquier cosa que me estimule intelectualmente.

Finalmente me interesa es que el espectador se encuentre con una presencia que le invite a observar de una forma diferente a la que estamos acostumbrados.